Hemos conseguido pasar con buena nota la estresante vuelta a las rutinas de colegios, oficina, trabajo, gimnasio, incluso a la vida comunitaria de nuestro edificio.

El denominador común de todas las vueltas es el estado de malabarismo al que no vemos sometidos, ni que decir tiene si además eres el presidente de tu comunidad…

En este mes los servicios se suelen encarecer, damos de baja los servicios o minimizamos algunos de ellos, como el mantenimiento de la piscina, jardinería, por ejemplo.

 

Es el momento de plantearse las labores de prevención, funcionalidad y buen aspecto de cualquier elemento del edificio queda recogido en estas temidas “labores de prevención” digo temidas por la ansiedad generalizada que provoca en la comunidad de propietarios cuando el administrador/a recomienda los mantenimientos de algunos de los servicios de la comunidad.

Ante todos estos temidos cambios, recomendamos hacer un “check list” personalizado a las necesidades del edificio y hacer partícipe a nuestros vecinos.

Hacer una lista de lo posible a revisar.

Limpieza, veces que vienen a la comunidad, que hacen y cada cuanto.

Mantenimiento de la piscina, si dejáis un servicios mínimo o lo suspendéis hasta la puesta en marcha en primavera. Según la zona ¡claro! En el sur es posible que sigan en funcionamiento.

Otros proveedores, en el caso de tener administrador/a estos temas se revisan en las juntas ordinarias además de haceros llegar por la vía de comunicación que utilicéis esta información.

En el caso que no tengáis contratada una gestoría y el presidente/a haga las labores de secretario-administrador recaerán en la Junta de Gobierno todas estas cuestiones.

A rasgos generales con esta pequeña lista tendremos claro los proveedores del edificio,

Ahora bien, ¿Qué nos planteamos como labores de prevención?

Pequeñas reformas o reparaciones de albañilería sobre las instalaciones para prevenir su deterioro temprano o su mal aspecto, ya sea por suciedad, rotura o cualquier desperfecto.

La conservación y cuidado de instalaciones eléctricas, cuadros eléctricos, ascensores, instalaciones de ventilación y de desagüe son fundamentales para no tener que subsanar a posteriori una inspección desfavorable.

Con una buena organización aplicada a los mantenimientos preventivos y combinada con los correctivos mensuales, se pueden preveer los fallos típicos que suelen adolecer las maquinarias instaladas en una comunidad, con ellos conseguir entre un 35 o 40%  de reducción de presupuesto estimado.

Las instalaciones sujetas a mantenimiento preventivo operan en mejores condiciones de seguridad. Una instalación tiene una vida útil mucho mayor que la que tendría sin un sistema de mantenimiento. Además podemos reducir el coste de las reparaciones.

Así que , con el fin de evitar estos gastos superflúos nos ponemos manos a la obra cuanto antes.